Primeros pasos en la Producción Musical

Primeros pasos en la Producción Musical

Por Quique Serra

El deseo de todo productor de música de baile electrónica es que su track llegue hasta los -5db LUFS (Loudness Units Full Scale) de sonoridad para poder competir en las plataformas de música digital con los artistas top del momento.

Para conseguir este objetivo, el productor, pasa mucho tiempo trabajando en el mastering, estudiando decenas de tutoriales en la red y haciendo mil trucos para, finalmente, quedar un escalón por debajo del sonido deseado y al límite de saturaciones audibles. Esto sucede por no tener una visión general del proyecto, por no trabajar cada fase cuidando todos los detalles y, principalmente, por la famosa frase: “eso lo termino de resolver en el mastering”.

Para empezar este artículo me gustaría compartir con los lectores lo que sería la primera ley de la producción musical: “una cadena será tan débil como su eslabón más débil”. Todos sabemos que si tiramos de ambos lados de una cadena con la fuerza suficiente, ésta se rompería por el eslabón menos resistente, esto aplicado a la producción musical significa que el sonido final del proyecto será tan malo como la peor de las fases de producción que se haya realizado. Permítanme, entonces, recordarles el orden de eslabones de nuestra cadena de producción: la primera fase es la creación de la canción, la segunda es la preproducción, la tercera fase trata de la grabación, la cuarta es la mezcla y la quinta el mastering.

En este artículo me centraré en los primeros pasos de la cadena de producción, en las fuentes de sonido con las que tendrás que trabajar, ya que son el pilar principal de toda canción grabada y también veremos algunos datos muy básicos sobre grabación, tarjetas de sonido y micrófonos.

Primeras fases de la producción

Sé que la mayoría de ustedes producen música electrónica y en este género estas cinco fases suelen estar mezcladas entre sí, sobre todo las tres primeras fases, mientras vamos componiendo la canción se van realizando tareas de mezcla y durante las mezclas se van retocando arreglos de la composición; en cierta manera esto sucede con todos los géneros de música actual. Pero aún así, debemos tener muy claro el orden de estas fases y saber en cuál de ellas estamos en todo momento. Por lo tanto, mi consejo es tener un esquema que nos dé una visión general de todo el proyecto; en mis primeras grabaciones yo hacía estos esquemas en papel, uno por cada canción que trabajaba, en él podía tomar notas de datos importantes que posiblemente necesitaría en fases posteriores.

La preproducción para una grabación se compone de todas aquellas acciones previas a la grabación del proyecto, por ejemplo: reuniones con los artistas y productores, preparar el estudio con todas las necesidades para la grabación, etc. Cuanto más trabajo se adelante mejor irá la grabación; pero, se preguntarán por qué me centro tanto en las primeras fases del proceso de producción, permítanme contarles una pequeña historia que a muchos nos ha pasado y que trata sobre la grabación de una canción.

Al estudio del productor llegan la persona que va a grabar, un amigo y el compositor, comienza la sesión de grabación y tras una hora de trabajo empiezan a surgir ideas por parte de todos los presentes, culminando la jornada en una fiesta de creatividad que el productor salva para “la fase de mezcla”. Cuando el productor está solo, comienza a ordenar todas estas ideas y se da cuenta que, por no haber preparado bien la grabación, las tomas buenas están saturadas, se metió un ruido por el micrófono o se escucha la vibración de un mensaje entrante del smartphone al mismo tiempo que la voz. Si quien vino a grabar es un amigo o amiga podrás pedirle el favor de que vuelva, pero si es un músico contratado, el fallo te va a costar dinero porque te volverá a cobrar por una nueva sesión aunque se trate de la misma canción. Con esto, te quiero decir que todas las fases de la producción musical son muy importantes porque una canción mal compuesta no tendrá éxito al igual que una canción que no suene lo suficientemente bien.

Una vez hemos planificado bien todos los pasos a seguir en nuestro proyecto, podemos empezar a grabarlo. Para el caso de la música electrónica la grabación podríamos englobarla dentro del proceso de creación o composición, lo que nos lleva al siguiente apartado.

Las fuentes de sonido

En un proyecto de música electrónica, refiriéndome ya al proyecto dentro del DAW (Digital Audio Workstation), tenemos dos grupos principales de fuentes de sonido:

  • Las pistas de audio: son las creadas con los sonidos que nos descargamos (comprados o gratuitos), las grabaciones realizadas bien por nosotros o recibidas desde otro estudio colaborador y las grabaciones por linea directa de sintetizadores tipo hardware.
  • Las pistas de instrumentos: son las pistas de los sintetizadores o samplers virtuales instalados en nuestro DAW, se controlan a través del protocolo MIDI (Musical Instrument Digital Interface).

En el caso de los sintetizadores virtuales, debes intentar que tengan la calidad de sonido suficiente como para obtener un buen resultado, por el contrario, si utilizas unos sintetizadores que sin procesamiento ninguno ya suenan con distorsiones, parásitos o ruidos desagradables difícilmente conseguirás un buen resultado final. Imagina que disparas el “Kick” desde un “Sample” y la muestra sale con un click justo en el transiente, llegarás a la fase de  mastering con una canción con aproximadamente seiscientos parásitos imposibles de arreglar.

Con las pistas de audio sucede igual, debes procurar que los sonidos que utilizas están lo más limpios posibles, que tengan la calidad suficiente (evita archivos comprimidos en mp3 o similar) y si es una grabación hecha por ti es importante que sea lo más perfecta que tu puedas conseguir con tu equipamiento. A continuación voy a explicarte los elementos con los que tienes que tener cuidado para realizar una buena grabación en tu “Home Studio”.

Grabación en línea o con micrófono

Cuando se graban sonidos con micrófonos o a través de tus entradas de línea hay que tener en cuenta los siguientes elementos que afectan a la calidad de la grabación:

  • Sala de grabación: es el espacio donde ubicas la fuente de sonido (voz o instrumento) y el micrófono de grabación. En los grandes estudios es una sala aislada y tratada acústicamente, esto quiere decir que no entra sonido del exterior y la reverberación interna está controlada a unos valores estándares. Aquí se consiguen grabaciones que prácticamente no se procesan para que suenen bien. En el caso de tu “Home Studio”, tendrás que apañártelas con algunos dispositivos como pantallas o cabinas de micrófonos para conseguir una grabación lo más limpia posible.
  • Previo de micrófono: La señal de los micrófonos es muy débil (entre 1 y 10 milivoltios, -60 a -40 db) y, antes de conectarlos a una mesa de mezclas o de una tarjeta de sonido, su señal debe ser aumentada de voltaje hasta unos niveles entorno a los 0,3 voltios (-10db). El previo de micrófono es el encargado de realizar esta función, es un elemento que según sus especificaciones le puede dar carácter al sonido grabado, por lo que al usarlo hay que tener muy claro cual eliges y que objetivo buscas en esa grabación. En mi estudio puedes encontrar diferentes marcas y tipos de previos, me gusta usarlos de válvulas por el color que dan al sonido e incluso tengo uno que construí yo al que puedo intercambiar diferentes válvulas para modelar el carácter que busco. Las tarjetas de sonido actuales disponen de un previo estándar incorporado, donde se puede conectar un micrófono directamente.
  • Tarjeta de sonido: es el dispositivo para convertir la señal analógica del micrófono o de línea en una señal digital que pueda procesar el DAW, principalmente están compuestas por varios convertidores AD (Analógico-Digital) y DA (Digital-Analógico). Actualmente éstos vienen con previos de micrófonos estándar incorporados y con adaptadores de impedancia para conectar instrumentos con pastilla. 
  • Impedancia: si lo que quieres grabar es un sintetizador hardware, éste podrás conectarlo a las entradas de línea de tu tarjeta de sonido sin problema alguno. Pero si lo que quieres es grabar un instrumento acústico con pastilla, una guitarra o bajo eléctrico directamente desde su conector “Jack”, tendrás que enchufarlo a la entrada que venga rotulada para instrumento o con la nomenclatura “Hi-Z” (deberás leerte las instrucciones de la tarjeta de sonido y seguir los pasos que indique el fabricante). Esto es debido a que este tipo de instrumentos tienen una impedancia (resistencia de un circuito al paso de una corriente eléctrica oscilante) que debe ser equilibrada para que la toma quede limpia de ruido.
  • Micrófono: es el dispositivo que convierte las variaciones de presión en el aire en impulsos eléctricos. Los  micrófonos más usados actualmente se clasifican de dos formas:  

Mi experiencia personal

Para finalizar este artículo me gustaría compartir mi elección de equipo en mi estudio en función de mi experiencia personal: 

  • En cuanto a la sala dispongo de una de grabación insonorizada y tratada acústicamente donde coloco al músico o cantante con toda la microfonía necesaria para realizar la toma. Siempre preparo esa sala y chequeo todo el equipo antes de que llegue el artista y su personal. También tengo otra sala (Control Room) donde está el DAW, mesa de mezclas, previos…; todo a mi mano para dirigir la grabación; ésta, está aislada y tratada acústicamente para tener una escucha lo más fiel posible de lo que sucede. Ambas salas están conectadas por 18 cables de micrófono, una puerta doble para el paso de personas (que permanece cerrada durante la grabación) y una ventana con doble acristalamiento para tener visión directa con los artistas que están grabando (a veces una mirada ayuda mucho a la interpretación)
  • Como ya comenté anteriormente, tengo un previo de micrófono de válvulas de doble canal muy limpio que se puede usar pareado, un previo de válvulas de dos canales construido por mi, estilo años cincuenta, donde cada canal tiene una configuración de válvulas diferente para conseguir texturas diversas con cada uno y un previo de estado sólido (construido con transistores) para usos estándares.
  • Actualmente tengo instalada una tarjeta de sonido de dieciocho entradas y salidas analógicas, con la intención de poder realizar grabaciones multipistas (baterías, coros, etc) y también tener la posibilidad de hacer mezcla analógica.
  • Mi set de microfonía es muy variado, me da la posibilidad de grabar baterías, percusiones, todo tipo de  instrumentación. Me gustaría destacar que las voces las grabo con dos micrófonos en simultáneo: uno de condensador con membrana de una pulgada y otro de cinta del año 1944, a la hora de mezclarlo tengo que tener mucho cuidado con las cancelaciones que se producen y para eso, me ayudo de un plugin que calcula el retardo de la señal entre ambos micrófonos y lo compensa.

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